Dominio y marca: Conociendo su dilema

Dominio y marca: conociendo su dilema. Estas son las palabras más usadas cuando queremos crear un sitio web propio y establecernos en el mercado virtual pero ¿son sinónimos? Resolvamos este enigma.

Empecemos con algunas definiciones que nos aclararán el dilema. Los DOMINIOS son direcciones de Internet que, en general, usamos para encontrar sitios web. Por ejemplo: Google.com es el dominio para el sitio web www.google.com mientras que Google es la marca. Hay veces en las que los nombres de dominio se vuelven casi tan populares como las marcas y llegan a competir con ellas. Un poco enredado, ¿no? Pero te acostumbrás rápido.

Aclarado este punto, es importante que cuando elijamos nuestro dominio, éste no sea igual ni muy parecido a una marca ya existente. Además de generar confusiones entres los usuarios, te puede traer una demanda y no queremos tener que pagar una indemnización a una multinacional.  El uso de una marca como nombre de dominio tiene su propio nombre penal: ocupación ilegal del ciberespacio o “ciberocupación”.

Este último punto da pie a otro dilema entre marcas y dominios: los derechos de las marcas sólo tienen validez dentro del país donde fueron registradas. De esta forma, alguien de Argentina podría usar como dominio una marca mexicana y el conflicto legal podría ser engorroso dependiendo de las leyes de cada país sobre este tema y si éstas entran en conflicto o contradicciones. En definitiva, es importantísimo que registres tanto tu marca como tu dominio y te asesores para no infringir ninguna ley.

Por último, vale aclarar que los dominios web se dividen en tres niveles; estos son:

Primer nivel: engloba aquellos dominios genéricos (gTLD) y territoriales (ccTLD).

Segundo nivel: abarca los dominios cuyos nombres van seguidos de la extensión .com. Son los más habituales.

Tercer nivel: el menos frecuente, incluye a los subdominios que se usan cuando existe una página adicional.

Tips para tener un buen dominio y una marca profesional

El nombre del dominio es la cara visible de nuestro negocio y es importante que dé una buena imagen. Por esto te vamos a enseñar unos cuantos tips para tener un buen dominio y una marca profesional.

Empecemos por aclarar que el dominio no es sólo un link para ver nuestra página, es necesario que también suene como una marca; de hecho muchos dominios contienen el nombre de la marca en ellos. Si no querés usar el mismo nombre, aseguráte de que el dominio sea simple y fácil de recordar pero, al mismo tiempo, tenga una cuota de originalidad. No tengas miedo a innovar.

Sin embargo, no tenés que exagerar ni ser extravagante; el mejor tip para que tu dominio sea profesional es que sea legible y pronunciable. Evitá el uso de guiones, símbolos o números. No tengas miedo a ser directo, en estos casos menos es más. Pensá que tu dominio será tu tarjeta de venta y el boca en boca, incluso en las redes, es fundamental. Algunas letras que deberías evitar son: H, Q, W, X, Y, Z.

De nuevo no exageres con la brevedad, un dominio profesional debe sonar como tal, además de poder recordarse y leerse con facilidad. Un tip rápido con esto: no uses acrónimos para tu dominio, salvo que tu marca sea conocida por sus iniciales. Dominio y marca van siempre de la mano. A tener en cuenta: 10 caracteres es el máximo para que nuestro dominio suene profesional. Si tenés 15, ¡buscá unas tijeras!

Vayamos a otro tip para un buen dominio: las palabras clave. Éstas son un arma de doble filo ya que, por un lado, establecen una relación directa con nuestro producto a vender y, por otro, le restan originalidad y profesionalismo al dominio. Usá todo con precaución.

Y ahora el último y más importante tip para tener un buen dominio y una marca profesional: buscá el .com y tratá de evitar otras extensiones. Si no lo conseguís, seguí el rumbo tradicional: .co, .net o .org. Las extensiones nacionales te van a servir sólo si no planeas salir de tu país. Definitivamente, el .com es la mejor opción. ¡Andá por él!

 

Ventajas de tener tu propio dominio web

Toda empresa o negocio que quiera crecer y cobrar relevancia en las redes debe conseguir su propio dominio web. Esto es fundamental para entrar en el juego del marketing digital que surgió con las nuevas tecnologías y nos dará muchas ventajas.

El dominio web puede comprarse a bajo costo lo que la inversión es mínima si tenemos en cuenta la rentabilidad a largo plazo que nos dará. El dominio debe adaptarse a las necesidades de nuestra empresa y deberá ser fiel a la filosofía empresarial. Pero, además, nos brindará varias ventajas respecto a quien no tenga un dominio. Veamos cuáles son.

El poseer un dominio propio aporta una sensación de profesionalismo y seriedad a nuestro emprendimiento que se verá con una página web destacada entre la competencia virtual. Al tener un dominio web personal seremos fácilmente recordados si elegimos palabras claves o un texto alusivo a nuestra marca y generaremos confianza en los clientes y usuarios. También, permiten poseer una dirección de correo electrónico personalizada con la extensión de nuestro dominio lo que aumentará la imagen seria y profesional que queremos para nuestro negocio.

Por otro lado, contar con el registro de un dominio propio nos brinda la seguridad de que nadie más pueda tener el mismo. Es una forma de asegurarnos exclusividad por lo que la originalidad es clave. Del mismo modo, al ser los únicos con este dominio, nuestro nombre y marca se potencian dentro de la red. Esto también hará que, cuando alguien realice una búsqueda en Google u otros motores de búsqueda, nuestra página aparezca primera: los dominios personales se posicionan por encima del resto.

Siguiendo con las ventajas de un dominio propio en términos de búsqueda, a estos dominios se les pueden añadir extensiones regionales que ayudan a focalizar las búsquedas por país o zonas geográficas.